El libro mayor de contabilidad

El libro mayor de contabilidad

¿Sabes que es el libro mayor de contabilidad? 

En este post te explicamos en qué consiste y su mayor funcionalidad para tu empresa. 

El libro mayor de contabilidad es un documento fundamental para llevar a cabo el registro de las operaciones de contabilidad de cualquier empresa, concretamente para recoger aquellas operaciones económicas registradas en cada cuenta contable de las que dispone la empresa. 

Consta de diversos conceptos como, por ejemplo, las operaciones registradas, el saldo de la cuenta, el debe y el haber. Todo ello, permite visualizar detalladamente los movimientos, las entradas y salidas, llevados a cabo en cada cuenta. 

El libro mayor tiene tres funciones primordiales:  

  1. Obtener la información de bienes y obligaciones de la empresa.
  2. Proporcionar información detallada los movimientos de cargos y abonos de cada cuenta. 
  3. Controlar el saldo de cada cuenta para percibir si es deudor o acreedor. 

Hay que tener en cuenta que para rellenar el libro mayor de contabilidad será necesario que previamente se hayan registrado los movimientos en el libro diario.

Es importante saber cumplimentar el libro mayor siguiendo la estructura general considerando que las hojas donde se registran las operaciones no son aleatorias, ya que cada hoja consta de los movimientos de cada una de las cuentas de la empresa. Así mismo, los movimientos deben ordenarse de forma cronológica. 

En cada hoja del libro se establecen cinco columnas en las que se debe rellenar el siguiente contenido: 

  1. Fecha en la que se ha realizado la operación y descripción que identificativa. 
  2. Anotación del folio del libro diario donde consta la operación registrada. 
  3. Detalle de los movimientos de ingreso.
  4. Detalle de los movimientos de gasto.
  5. Saldo resultante que define la situación de la empresa. 

Si quieres realizar el libro mayor de contabilidad y tener controlado los movimientos económicos de tu empresa ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos.

La Inspección de registro horario aprecia infracciones en 1 de cada 5 empresas

La Inspección de registro horario aprecia infracciones en 1 de cada 5 empresas

La Inspección de Trabajo y Seguridad Social anunció que el registro de horario será objetivo prioritario a partir de enero

Después de seis meses de la entrada en vigor del registro y el tiempo de trabajo, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social ha finalizado 5.363 expedientes donde se han reflejado un total de 980 infracciones, lo que equivale que en un 18,3% de las empresas que han sido inspeccionadas, han habido vulneraciones en el registro del tiempo de trabajo.

Estas sanciones ascienden a un importe total de 1,263.378,5€, de los cuales 113.181€ son de expedientes que se refieren al registro de jornada, y 1,150.197,5€ que corresponden a expedientes sobre el tiempo de trabajo. A causa de dichas infracciones, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, en coordinación con las Comunidades Autónomas, para incrementar y reforzar las actuaciones llevadas a cabo en estos últimos meses, van a iniciar una nueva campaña de inspección sobre el registro horario, que se llevará a cabo en 2020.

El Real Decreto-ley 8/2019, de 8 de marzo, obliga a registrar el tiempo de trabajo. La entrada en vigor de este Decreto provocó abundantes críticas de las organizaciones patronales, especialmente de la CEOE, que recalcaban la imprevisión del Gobierno al aprobar una norma que no les inspiraba confianza, además de otros sectores que exigían
ser excluidos de este Decreto.

La respuesta de Trabajo fue que iba a ser muy exigente y negó las exenciones reclamadas.
No obstante, frente a las continuas quejas y preguntas, éste publicó una guía que trataba de
resolver las carencias del Decreto. En esta guía se aclaró que sería aplicado a todos los
trabajadores y a todos los sectores y empresas, siempre que éstas estén en el ámbito de
aplicación definido en el artículo 1 del Estatuto de los Trabajadores. Sólo están exceptuados
del registro horario los autónomos y el personal de alta dirección, lo que excluye a mandos
intermedios.

Las empresas tienen la opción de computar como parte de la jornada laboral o no las pequeñas pausas que hace cada trabajador, así como tomar un café.