Vamos a repasar los posibles gastos deducibles que un trabajador autónomo puede realizar delante de declaraciones de impuestos como el IRPF, el IVA o el IS. Tener el asesoramiento de una asesoría laboral especializada puede ser de gran ayuda para afrontar temas como la declaración de hacienda y los diferentes gastos que van asociados. Desde MAFARS ASSOCIATS queremos guiarlos con este pequeño artículo.

Es importante tener un asesor fiscal que se encargue tanto de las obligaciones fiscales como de las obligaciones tributarias, de esta manera se puede crear una planificación para optimizar los beneficios obtenidos y reducir los impuestos fiscales y tributarios. Con estas gestiones la asesoría, ademas de realizar todos los tramites con la administración, podría valorar posibles deducciones, subvenciones o bonificaciones para el autónomo o la empresa.

Es posible incluso deducir el IVA antes de convertirse en autónomo, lo primero es darlo a conocer a Hacienda en el Censo de Empresarios cumplimentando el modelo 036 y marcando la casilla 504, «porque necesita adquirir bienes y servicios para destinarlos al desarrollo de una actividad empresarial o profesional en un futuro próximo».  De esta manera es posible deducir el IVA , antes de iniciar la actividad laboral como autónomo.

Para que haya una deducción de gastos es imprescindible tener posesión de las facturas de los gastos realizados dentro del trabajo y demostrar que esos gastos son producto de esa actividad laboral y no producto de un gasto personal. Estos gastos deben de estar registrados dentro de un contabilidad y guardados por si alguna vez son reclamados por la administración. Al tener facturas, es posible deducir gastos en una gran área de temas en los que les vamos a dar algunos ejemplos:

  • sueldos, salarios, dietas y gastos de personal por si hay algún posible trabajador en nómina.
  • cotizaciones de la seguridad social.
  • compras de mercaderías, materias primas, embalaje y material de oficina.
  • impuestos varios como el IBI, basura, etc…
  • facturas de restaurantes, gasolineras, taxis o supermercados, siempre que haya facturas (no tickets) y estén relacionados con su actividad laboral.
  • intereses de préstamos o créditos.
  • gastos de formación.
  • seguro de accidentes
  • planes de pensiones y servicios bancarios en general.
  • alquileres y gastos de mantenimiento.
  • luz, teléfono, agua.
  • honorarios a posibles asesores, abogados, auditores, notarios, intermediarios, …
  • publicidad, relaciones públicas.
  • amortizaciones.
  • vehículos, para autónomos relacionados con el transporte y para agentes comerciales.
  • etc….

Esta lista puede ampliarse algo más, solo hemos querido señalar los gastos más habituales para un autónomo y que mientras haya facturas y estas se puedan relacionar con la actividad laboral desempeñada por el autónomo, todos los gastos pueden ser deducibles.